Entradas

Mostrando las entradas de 2017

En Ciudad de Gigantes

- ¿Sabes como me sentí cuando baje del taxi? - ¿Cómo? - Pequeña... Si, bueno, no me refería a mi muy estimado metro cincuenta y ocho. Cuando arribamos en la portenian city, mi primer pensamiento fue HOLY SHIT, los edificios son enormes, me sentí atrapada, como en un laberinto, con múltiples caminos, demasiados lugares que ver, más de los que podría visitar en mi estadía, me sentí pequeña ante tal magnitud. Podría ir al Museo de Bellas Artes, al Jardín Japonés o visitar La Boca. Conocer los shoppings, de los que tanto oí, o ir a la cancha, conocer   Starbucks , pasear por la noche en la Corrientes. Finalmente, conseguí un mapa en el puesto de informes turísticos y organicé el tiempo que me sobraba entre exámenes y prácticas. ( Lo mejor de ese mapa: tiene casilleros para marcar los atractivos turísticos visitas, y están enumerados y señalados en el mapa.) Visité los lugares de mis sueños: El cementerio de Recoleta y El Ateneo. Ambas experiencias han sido mara...

BEING A COMPLETELY ASSHOLE SINCE 1998

Estuve más de una hora encerrada en el baño. Tome uno de esos baños largos en los que piensas en todas las cosas que hiciste mal, y que terminas pensando que te pasan cosas malas porque te las mereces y porque es culpa tuya, de nadie mas. En que eres una completa idiota. LO SOY. Siempre puse en duda algunas palabras que me han dicho alguna vez, que soy una idiota, que soy mentirosa, que soy egoísta, que siempre soy yo, yo y yo. Nunca quise creer esto porque no me gusta verme reflejada de esa manera, como un ser horrible, y me negaba a aceptar que me etiquetaran de esa forma. Pero me he dado de culo al pensar en que soy una persona completamente egoísta, y en algunos aspectos creo que esta bien serlo de tanto en tanto, ya saben, como en hacerte mimos y eso, pero tal vez se me fue la mano. Este sinceramente no ha sido el mejor año, (estoy casi segura todos decimos lo mismo cada año), he decepcionado a tantas personas, me caí muchas veces y es MUY literal, pero siempre me levanté....

VUELO AR1833

Imagen
Pequeña postal, desde la ventana de atrás. Cuando logramos embarcarnos hay un cuello de botella que nos impide avanzar. Espero paciente y Cuando por fin encuentro mi asiento, me siento terriblemente decepcionada, porque esperaba ver el amanecer, y resulta que mi fila, la 9 abc, no tiene ventanilla, volteo al lado edf, y ellos si tienen. Miro a través de las ventanillas de las otra fila, el amanecer es precioso y ya no importa tanto no poder tomar una foto, ni mucho menos apreciarlo de cerca. Hasta que el pasajero sentando allí baja el black out y el cielo desaprece. Tampoco pude dejar mi bolso de mano en mi compartimiento estaba ocupado, mientras escribo estas líneas cargo con mi mochila sobre las rodillas, y mantengo una lucha de estira y afloja con el pasajero de adelante, que reclinó su asiento y me golpea las rodillas, aprieta mi equipaje y me pega en la computadora. Pero que ni se crea que se la voy  a poner fácil, maldito crío. ¿Mala suerte? ¿Yo? Para nada. Me c...
  14/06/17 Últimamente (y después de un largo tiempo) puedo decir que soy feliz. Puede que este sea un nuevo comienzo en mi vida o tal vez solo una parte. No sabría decirlo. Quiero correr riesgos. Siento que podría arriesgarme y no pensar tanto. Ya no estoy aferrándome a los recuerdos y hundiéndome con ellos hasta lo más profundo de mí ser. Estoy dejando ir, estoy soltando. Soltando. Y también aceptando. Es como una nueva filosofía de vida, estoy más que segura que en algunos aspectos soy dramática, cobarde, y se me ocurren infinidades de adjetivos con los que podría describirme, pero ¡hey! No estoy enfocándome en eso, es decir, quiero ser mi mejor versión, quiero caminar con la espalda recta y sentirme segura a pesar de mi cuerpo, de mi aspecto físico, que al fin y al cabo es solo un envase, quiero que mi contenido reluzca, quiero pintarme los labios de rojo y sentirme como una femme fatale, quiero gritar ESTOY JODIDAMENTE BIEN, quiero intentarlo, porque si no lo hago, en un...

martes trece

  13/06/17 MARTES TRECE. Podría decirse que nunca creí en lo que llamamos mala suerte (aunque en realidad todo el tiempo menciono mi desfortuna), lo cierto que es que siempre supe que todo lo que nos sucede tiene alguna razón, o posible explicación, y nada sucede solo que por que sí. Creo en los propósitos.   Todavía soy joven y no encontré el mío. Pero ya sea por Dios, o como algunos lo prefieren, el destino, debo existir para lograr algo. Hoy por la tarde sucedió algo que si me lo hubieran contado dos años atrás no hubiera dado fe de ello. Pero para empezar, voy a hacer una pequeña introducción. Cuando tenía 16 años, y paseaba por la escuela (si, joder, es una maldita historia de secundaria) en los recreos comencé a fijarme en un chico, (demos por sentado que debido a quien soy nunca me atreví a hablarle) el cual me cruzaba todo el tiempo, tampoco es que nuestra escuela fuera la más grande del mundo, me resultaba misterioso, nunca entendí porque llamaba mí atención, pero...
  13/06/17 MARTES TRECE. Podría decirse que nunca creí en lo que llamamos mala suerte (aunque en realidad todo el tiempo menciono mi desfortuna), lo cierto que es que siempre supe que todo lo que nos sucede tiene alguna razón, o posible explicación, y nada sucede solo que por que sí. Creo en los propósitos.   Todavía soy joven y no encontré el mío. Pero ya sea por Dios, o como algunos lo prefieren, el destino, debo existir para lograr algo. Hoy por la tarde sucedió algo que si me lo hubieran contado dos años atrás no hubiera dado fe de ello. Pero para empezar, voy a hacer una pequeña introducción. Cuando tenía 16 años, y paseaba por la escuela (si, joder, es una maldita historia de secundaria) en los recreos comencé a fijarme en un chico, (demos por sentado que debido a quien soy nunca me atreví a hablarle) el cual me cruzaba todo el tiempo, tampoco es que nuestra escuela fuera la más grande del mundo, me resultaba misterioso, nunca entendí porque llamaba mí atención, pero...

La última vez

La última vez que la vi, ni siquiera me miró a los ojos, después de todo lo que compartimos, no se atrevió, me sentí herida, estaba nerviosa, me devolvió todo lo mío, y ni siquiera se despidió, no volteó a verme, como si no lo mereciera, lloré todo el camino de vuelta a casa, con la mochila cargada de libros y otras cosas.  Cuando llegué a casa recibí un mensaje que decía:  — Supongo que está demás decir lo obvio. Vos y yo no somos más amigas. —  Lo que faltaba para terminar de romperme. Ni una pista, ni una explicación. Aunque tal vez, todo eso estaba demás, nos habíamos distanciado tanto en los últimos meses, que prácticamente éramos desconocidas. Limón Salvaje.
  24/04/17 Y ahora estábamos hablando como si fueramos extrañas. No se supone que debería ser asi, no quiero que todo termine, pero no hay nada que pueda hacer para estar cerca, no se puede obligar a una persona a quedarse si no quiere. Tal vez esté siendo dramática, pero siempre soy asi. Y seguramente voy a llorar algunas semanas y con el tiempo todo va a mejorar. Y voy a dejar de sentir que perdí una parte de mi.

06 DE ABRIL

  06/04/2017 Estos últimos días he estado pensando más de la cuenta. Aunque al menos, no estoy sintiéndome como hace un año atrás. No me gusta estar triste. Lo odio. Viajar en colectivo es una de las cosas que más disfruto. Barrio a barrio, reflexiono hasta el mas mínimo detalle en mi vida, puedo escuchar música, leer e incluso quedarme viendo por la ventana sin nada que pensar en absoluto. Habitualmente tomo la línea uno. Pero al menos he viajado en la mitad de las líneas que recorren la ciudad. La ciudad. Mi ciudad. Amo vivir acá. ¿Cómo no hacerlo? Me gusta. A la mayoría de las personas les desagrada por completo, pero no a mí. Yo sé, que no es la ciudad más moderna de todas (y eso teniendo en cuenta que no vivo en un pueblo, aunque no estamos taaan lejos.) Tampoco hay muchos lugares a los que frecu Mis amigos. Já. Es un tema complicado. Todo el mundo dice que soy simpática, pero la verdad es que estoy aterrada. Todo el tiempo. No soy buena haciendo amigos, y ahora ya no es...

Mi primer experiencia volando

Mi primera y última experiencia volando fue hace dos años, cuando tenía 16, siempre me gusto ir al aeropuerto, así fuera solo a despedir a algún familiar. Recuerdo que estaba emocionada, mi destino era BUE, cuando ingrese al aeropuerto esa vez, era distinto, porque yo no iba a despedir a nadie, esta vez era yo la que iba a vivir esa experiencia. No puedo decir exactamente como o cuando me interese por la carrera, pero si recuerdo que cuando era chica íbamos con mi familia los domingos al aeroclub, y mi papá me cargaba en sus hombros mientras contemplaba el cielo y la aeronave surcaba el cielo, se sentía bien. Ese es uno de mis más preciados recuerdos. Mi papá era piloto de joven, aunque no estoy segura de que eso haya influido. Creo que mi interés se desarrollo por las ganas que tengo de viajar y conocer el mundo, de enriquecerme de cultura. Siempre he creído que no hay mejor inversión que viajar y lo sostengo. Volviendo a mi relato anterior, cuando estuve en el avión escuchaba atent...