La última vez
La última vez que la vi, ni siquiera me miró a los ojos, después de todo lo que compartimos, no se atrevió, me sentí herida, estaba nerviosa, me devolvió todo lo mío, y ni siquiera se despidió, no volteó a verme, como si no lo mereciera, lloré todo el camino de vuelta a casa, con la mochila cargada de libros y otras cosas. Cuando llegué a casa recibí un mensaje que decía: — Supongo que está demás decir lo obvio. Vos y yo no somos más amigas. — Lo que faltaba para terminar de romperme. Ni una pista, ni una explicación. Aunque tal vez, todo eso estaba demás, nos habíamos distanciado tanto en los últimos meses, que prácticamente éramos desconocidas. Limón Salvaje.