Es de madrugada,
estoy leyendo algunos posts, jugando sims, mi vicio. Entonces me llegan msjs.
Son de un chico, para ser exactos, de un compañero de la facultad. Decido
ignorarlos y leerlos por la mañana. No tengo la energía para lidiar con lo que
tenga que decirme.
QUÉ MIERDA, pienso. Seguro se encontraba ebrio. Es gracioso que no tenga las
agallas para decir todo eso. Igual me vale tres hectáreas de verga. (al día
siguiente, lo descubro: EFECTIVA
MENTE, estaba ebrio, no sólo me había escrito a mí, si no a otra compañera del
curso, y era… porque había roto con la novia).
Realmente me hizo
sentir incómoda, y si sienten que estoy siendo injusta, en mi defensa voy a
decir que este pibe, tenía novia, aunque cuando lo conocí no la tenía, nos
conocimos en la playa, luego de una clase de inglés, después de intercambiar
números con todo el curso, nos pusimos en contacto, hablábamos día y noche,
hablábamos de series, de la infancia, de nuestros sueños y anhelos, me decía
que era linda, que me quería conocer, un chamuyero bárbaro, digamos que quería
creerle, que mi corazón ocasionalmente daba brinquitos, y cuando me daba cuenta
de lo que sucedía, trataba de encontrar razones para evitar engancharme, porque
no quería, tampoco podía, no tenía la energía necesaria para lidiar con lo que
conlleva iniciar una relación. Gracias a Dios, existe el autocontrol, y no
sucedió. Después de un tiempo, apareció esta chica en cuestión. Apenas la vi,
sinceramente, tuve una corazonada, y permítanme decirles con humildad, que mi
sexto sentido, nunca se equivoca. No me agradaba. Pero no podía hacerle el feo,
porque no es muy educado que digamos. Dejó notar rápidamente que no le
agradaba, ni yo, ni ninguna de las chicas.
No soy tonta.
No me gusta que me
desplacen.
Sentirme desplazada,
es algo que odio, decenas de veces lo he vivido, lentamente, y luego de golpe.
ZAZ.
CIAO. ADIOS. I'M
DONE. *inserte música de Anne Marie* AHRE. Disculpen, tenía que quitarle un poco de seriedad al asunto.
Era mediados de
Mayo, y estaba triste, muy triste. Algunas personas me ayudaron tanto, que no
encuentro las palabras para agradecer que no me haya permitido hundirme con
antaño.
Para resumir, yo no
tenía energía para seguirle la corriente a nadie, un día en el comedor, me
levanté de mi lugar, dejé mis pertenencias porque solo iba al buffet a pedir un
juego de cartas, y cuando volví ya no tenía donde sentarme, mi amiga, que ocupaba
el asiento de al lado, se encogió de hombros como diciendo llegó y se sentó,
mis objetos personales acabaron en el piso y me tuve que sentar en la mesa
siguiente. Saqué los auriculares, y le puse play al reproductor, yo podía
tolerar que esa persona me mirara mal, que me hiciera desaires, pero no iba
permitir que siguiera despreciando y todo por un chico. Obviamente les deje las cartas y no jugué. Yo
no iba a pelear en una batalla que no era mía. GO AHEAD GIRL, ALL YOURS.
Estaba oscuro cuando
llegué a casa, lo recuerdo bien, me dolía horrible la cabeza, tenía mucho que
estudiar, y estaba cansada. Me metí a la ducha, y lloré para descargarme un
poco, porque venía acumulando problemas, y problemas. En medio de mi baño de autotormento
y compasión, llega mi madre con mi teléfono, a decirme que un chico había
llamado para saber como estaba, yo en plan LA PUTA QUE LO PARIÓ, ¿¿por que
carajos me llama?? Me seguí duchando, ralentizando todo. Me puse el pijama, me
peiné, me humecté la cara. Fui al living, a mi muerte segura. Mi mamá, mis
hermanos, todos acribillándome a preguntas, ¿Quién era? ¿Por qué llamaba? ¿Por
qué quería saber como estaba? Después de todo esto, llegaron las burlas. BUAHH.
*Trágame tierra y escúpeme en Irlanda.*
Recordar todo esto,
solo hace que me parta de risa. Cuando sea más grande, y contemos anécdotas
seguro me voy a acordar de todo esto y nos vamos a cagar de risa por lo
ridícula que fue la situación.
Ya no éramos los
mismos, ya no hablábamos de las mismas cosas.
Un día insistió en
esperarme en la parada e ir juntos a la universidad. Primero le dije que no,
pero me sentí mal de haber rechazado su invitación, a lo que dije que sí. Lo
esperé. Llegó tarde. Paseamos, me encontré con mi mejor amigo y su padre, y
tuvimos que saludar. *Trágame tierra y escúpeme en el inframundo* Estaba
nerviosa por el encuentro, pero no sentí nada, no sentí la conexión que
teníamos cuando chateábamos, no sentía mariposas en el estómago. El viaje en
colectivo fue peor. FUE HORRIBLE, FUE INSULSO. Incómodos, preguntas incómodas,
sentados en los asientos del fondo, donde no tenés de donde carajos agarrarte.
Encima tomamos un colectivo que no nos deja enfrente, si no, el que nos tenemos
que bajar antes y caminar. + INCÓOOMODO. Ansiaba encontrarme con algún
conocido, algún compañero, alguien que me salvara de lo embarazosa que era la
situación.
La ultima vez que le
escribí, era junio, lo felicité por su cumpleaños y eso fue todo. Después subió
a una foto de la chica en cuestión diciendo que eran novios.
Citando a mi
compañera: LO TENÍAN AGARRADO DE LAS BOLAS.
Pero lo más cómico
de la situación es que con la chica en cuestión terminamos siendo buenas
compañeras, puede que buenas amigas, vivimos muchas cosas juntas, y la quiero
mucho, es muy fácil hablar con ella, y tenemos muchas cosas en común, más de
las que hubiera pensado.
-Sinceramente tuya, Sf